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jueves, 3 de marzo de 2016

Salteado de Shiitake y pulpo


Lo prometido es deuda. Aquí un entrante para Encarna.
Es un conjunto de texturas y sabores muy variados. Así de sencillo y rico a la vez.




INGREDIENTES:
Láminas de jamón ibérico.
Unos espárragos trigueros
Unos Shiitake (Lentinula edodes)
Unos trozos de pulpo cocinado a la gallega.



Primer paso: troceamos el jamón y los trigueros en juliana y lo salteamos. Echamos primero los trigueros y cuando estén a vuestro gusto incorporamos el jamón y los Shiitake laminados pero no muy finos. Seguimos salteando el conjunto sin dejar que al seta se deshidrate en exceso.


Segundo paso: una vez cocido el pulpo (pincha aquí para saber como cocer el pulpo con la receta de Encarna), se espolvorea pimentón sobre él. Podéis utilizar el que más os guste, en este caso elegí pimentón agridulce. Después echamos sal.



Tercer paso: componemos el entrante en forma de tira alargada. Primero el salteado, para dar la forma, colocando encima unos trozos de pulpo acompañando. Para decorar, unas escamas de sal y chorrito de aceite de oliva, en este caso de la D.O de Baena, proveniente de la cooperativa olivarera de Cabra en Córdoba. 

¡¡Esto si que es FoodJoying!! 

¡Buen provecho!



lunes, 30 de noviembre de 2015

Callos a la madrileña

Hoy os traigo una receta de las que llamo de invierno. Aunque veáis que hay gran cantidad de ingredientes, la elaboración es muy sencilla y deja que cada cual le de el toque personal. Empecemos...



Ingredientes (4 pax.):
1 kg. de tripa
500 gr. de morro
1 manita de cordero partida
1 cebolla 
3 dientes de ajo
2 chorizos
2 morcillas
1/4 gr. jamón serrano
4 tomates maduros
1 hoja de laurel
sal
1 cucharón de aceite de oliva
1 guindilla
1 cucharadita de pimentón dulce

Para el caldo:
1 hueso de jamón
4 puerros
5 zanahorias
2 tomates maduros
1 hoja de laurel
2 clavos
10 granos de pimienta negra
sal

Paso 1: Limpiamos las tripas, el morro y la manita al chorro del agua fría y si no te los han troceado en la tienda, es el momento de hacerlo, en cuadrados, ni muy grande ni muy pequeños y se ponen a hervir en una olla grande con agua y vinagre, para que se limpien bien a fondo. 
Nota: La pata por lo general te la dan entera o la mitad. Esta hay que deshuesarla también pero al final de la cocción que es cuando podremos separar todos lo huesecitos y dejar los cartílagos si nos gustan que aparezcan al final del plato.

Paso 2: Mientras termina de blanquearse la carne, se limpian las verduras y se prepara un caldo con los ingredientes indicados arriba. Incorporamos la carne de los callos y dejamos hervir cuarenta y cinco minutos mas o menos. Con esto estamos preparando un fondo muy rico y sabroso con el que vamos a cocer los callos definitivamente, por lo que habrá que colarlo y separar solo la carne de los callos, el resto lo desecharemos, menos el caldo claro.

Paso 3: Preparamos un sofrito en otra cazuela donde se van a hacer los callos definitívamente, con la cebolla, los ajos, la hoja de laurel y la guindilla, a fuego lento y con aceite de oliva. Cuando estén pochaditos y empiecen a dorarse, se añade el pimentón dulce (con cuidado de que no se queme), y acto seguido echamos el tomate rallado y los tacos de jamón, hasta que el sofrito esté bien ligado. Este es el momento de incorporar toda la carne de los callos. En cuanto a  los chorizos y las morcillas yo los pongo enteros. Ya veréis cuando los troceo.

Paso 4: Ahora solo tenemos que dejar cocer la cazuela durante una hora, por lo menos a fuego lento, para que se queden muy blanditos. Si durante el tiempo de cocción vemos que hay que añadir más líquido, vamos echando caldo, ya que no pueden quedarse secos.


Paso 5: Cuando están, llega lo entretenido. Hay mucha gente que tan solo saca del guiso las zanahorias, puerros, y las zanahorias y las pasan por el pasapurés o chino, añadiéndolo al conjunto de nuevo, pero a mi me gusta la salsa muy fina por lo que con paciencia sacaré del guiso toda la carne, las morcillas, los chorizo, el jamón y la pata junto con la guindila la hoja de laurel. Ahora es el momento de primero, triturar todo el caldo y pasarlo por el chino o el colador fino que tengamos, segundo, trocear las morcillas y los chorizos y tercero, “desmontar” la pata desechando solo las partes duras. Mezclamos todo el la cazuela definitiva y levantar el guiso ajustando la sal, el picante y la densidad de la salsa teniendo en cuenta que al enfriar espesa bastante y si necesitáis más liquido lo cogéis les caldo.
Antes de servir hay que probarlos y si os queda poco picante podéis incorporar otra guindilla a la hora del ultimo hervor, pero con cuidado que tanto el picante como el espesor de la salsa aumentan cuando enfrían y reposan.

Es un plato que os aconsejo que hagáis bastante ya que se puede congelar y pasado unos meses volver a disfrutar de nuevo sin la necesidad de ponerse el mandil.


Y si queréis conocer el toque FoodJoying, en este caso es un momento y el momento FoodJoying del plato es sentaros alrededor de el con un buen vino (Rivera del Duero Crianza) y un buen pan (Candeal) y el momento aparecerá seguro, ¡¡ya lo creo que aparecerá!!

miércoles, 21 de octubre de 2015

Sándwich "Salmon Dance" templado

La receta que os traigo hoy es sólo para los amantes de los sándwiches bajos en calorías y con un toque delicioso de salmón. Una forma distinta de comer pescado, o una manera más divertida de disfrutar del sándwich.



Ingredientes (1 sándwich):

Dos rebanadas de pan al gusto (preferiblemente integrales)
un trozo de salmón de unos 150-200 gramos
mayonesa (light o normal)
unas hojas de lechuga
dos láminas de queso


Primer paso: cogemos nuestro salmón, y si es muy gordito, lo marcamos en la sartén y lo metemos al horno unos 5 minutos a 180 grados. Si el filete de salmón es finito con hacerlo en la sartén bastará. Lo sacamos y apartamos.

Segundo paso: en este caso he escogido pan integral de molde, pero el pan de hogaza ancha también está riquísimo con este tipo de pescado. 
Tostamos el pan de la forma que más os guste, os doy dos sugerencias. La primera, tostarlo en la sartén con un par de gotitas de aceite. La segunda, en nuestra tostadora de toda la vida. Si lo hacéis en la sartén, podéis darle un poco de Rock&Roll con un toque de sal de ajo (esta sal la venden en los supermercados y es un condimento perfecto para hacer pescado o pollo a la plancha).

Tercer paso: untamos de mayonesa las dos rebanadas de pan y le colocamos las hojas de lechuga en trozos o bien enteras. Acto seguido, encima de la lechuga escogemos dos lonchas de queso, el que más os guste y las ponemos encima de la lechuga. Un queso que combina genial es el de bola o bien el Gouda, ambos son riquísimos y no son grasos.

Cuarto paso: el salmón va justo a continuación, encima del queso. Cerramos el sándwich con cuidado, y ¡voilà! ya tenemos nuestro "Salmon Dance". Perfecto para acompañar con un buen vino blanco o una cerveza. 

¡Una cena de campeones!

Nota: si lo preferís podéis hacer primero el pan y acto seguido el salmón. Aconsejo hacerlo como lo he puesto en la receta ya que es mejor que el pan esté calentito y el salmón templado. 

martes, 15 de septiembre de 2015

Timbal de judía verde y algo más



¿Cuantas veces nos acercamos al puesto de verduras y aunque veamos unas judías verdes impresionantes no decidimos comprar por que imaginamos el plato que desde niños nos presentaban nuestras abuelas y madres? Ese plato con patatas, con aceite y vinagre, rehogadas con tomate o incluso con mahonesa, no nos “ponen” lo suficiente para decidirnos y cambiamos de idea. Yo os propongo algo muy Foodjoying, . . . como no podía ser de otra manera.

Parece ser que está casi todo inventado. Hay aparatitos en cocina que nos cambian la vista del producto cuando interactuamos con él.  



Como veis en la foto es un cortador que hace varias tiras a la judía verde plana, consiguiendo una especie de “trozos de espagueti “ muy regulares. Pues bien, os cuento los ingredientes:

Para cuatro personas:
500 gramos de judías verdes
800 gramos de patatas
200 de jamón curado (el que tengáis a mano)
4 dientes de ajo (2 para hacer Chips y los otros muy picaditos)

Primero. Cocemos al vapor las judías a baja presión unos dos minutos como mucho. Si las hacemos hervidas las dejaremos “al dente” refrescadas y escurridas hasta el momento de la comida. 

Segundo. Por otro lado cocemos las patatas y no las pelaremos hasta el mismo momento. Haremos la picada de jamón a nuestro gusto, la del ajo y sacaremos los chips del diente mas propicio. Freímos estos con cuidado de no quemarlos y los dejamos secar en papel.

A la hora de comer, pelamos las patatas, las machacamos con el tenedor y con una o dos nueces de mantequilla rehogamos la patata. En otra sartén, con un poco de aceite de oliva, rehogamos el ajo y el jamón, incorporando nuestras judías y mezclando bien el conjunto.

A la hora de servir, lo hacéis como mejor os venga en ese momento, con la certeza de que incluso los más jóvenes van a disfrutar con nuestros “falsos espaguetis” o como los queramos llamar.

Si tenéis un aro de montaje, pondremos un poco de patata primero, luego la judía y una vez compuesto el timbal colocamos los chips y unas gotas de aceite de oliva.


A partir de ahora sabremos incorporar a la memoria colectiva de la judía verde otra visión mucho más divertida, ya sabéis , mucho más Foodjoying.





miércoles, 14 de enero de 2015

Croquetas de Huevo Cocido, para muchos...las mejores

 
Todo el mundo sabe hacer croquetas y por supuesto, como las de la madre… ninguna.

Con esto no digo que las mías son mejores, que a lo mejor, pero seguro seguro que son diferentes, como vais a ver.

  
Ingredientes
 5 huevos XL
1 litro de leche entera
120 gr. De harina normal
  65 gr. de mantequilla
  70 gr. de aceite de oliva 0,1 de acidez máxima o como os guste
Pan rallado y una bolsita de Panko.
Harina y huevo batido para “bolearlas”


Hacemos el rus con la mantequilla, el aceite y cuando esté caliente la harina. Batiremos con unas varillas, evitando que tome color y a temperatura suficiente daremos consistencia de crema. Dejamos apartada del fuego para que baje la temperatura. Mientras llevamos a ebullición la leche y preparamos una bandeja con papel de aluminio, para ir rematando las croquetas cuando las formemos. Los huevos ya los debemos tener cocidos, pelados y fríos y cortamos cada uno en cuatro trozos en forma de “gajo”.

Bien, una vez que la leche cueza y antes de que se nos salga la incorporamos toda en la cazuela de la rus. Cuando digo toda es que es toda, no de pocos a pocos. Y ponemos la cazuela con cuidado en el fuego a media temperatura y en un par de minutos, estaremos moviendo con las varillas una masa sin un solo grumo y que poco a poco va adquiriendo una consistencia perfecta. A los diez minutos incorporamos la sal (a gusto) y una pequeña ralladura de nuez moscada. Soy partidario de que lleve algo, pero muy poco, para que su sabor salga el último y por añadidura, no el primero y por sorpresa. Pasados 20 minutos la masa está cocida y yo la doy por terminada.

Con la ayuda de un cucharón, cojo con él un poco de besamel, colocando en el centro el trozo de huevo con la yema hacia abajo y con otra cuchara tapo el resto del huevo y coloco el conjunto sobre el papel aluminio y me pongo con la siguiente. Cuando llevo dos o tres, recompongo las anteriores si hace falta amontonando un poco la besamel sobre el conjunto o tapando algún agujero que pudiera aparecer.
De vez en cuando dar un varillazo a la besamel y si hiciera falta ponerla a fuego suave para que se ponga mas blandita y la manejemos mejor.

  Una vez gastada la besamel enfrío las croquetas y me dispongo a rebozarlas. Formo el trenecito con un plato o bandeja con harina, otro con huevo batido y otro con una mezcla de pan rallado muy fino y el Panko.

A la hora de “bolearlas”, les tendremos que dar la forma definitiva. Como llevan mucha besamel se pueden redondear bastante bien pero con cuidado de no abrirlas al apretar. Saldrán de unas quince a veinte por litro

Para freírlas, utilizo una freidora con la temperatura a 180º y os aconsejo que si no queréis que se os abran no saquéis el cestillo del aceite hasta que no estén fritas y si lo hacéis no las volváis a sumergir.

Si al tenerlas en el frigorífico se me humedecen yo las vuelvo a envolver solo con el Panko y por último, resaltar que las croquetas de huevo cocido no admiten la congelación (al menos para mi), pero la verdad es que cuando las hago ¡¡no sobra ninguna!!.

“Modelar”, una croqueta de huevo cocido con tu pareja o con tus hijos si que es un momento FoodJoying.

Ya teneis las medidas de la besamel para croquetas, os paso la medida que yo utilizo para la besamel normal, la de los canelones por ejemplo (40 gr. De harina y 25gr. mantequilla y 20 de aceite) y la de las pechugas a la Villaroy  (100 gr. de harina, 55 de mantequilla y 50 de aceite), las cantidades, siempre para un litro de leche.

¡¡Que os salgan buenísimas!!


lunes, 5 de enero de 2015

Pizza Favorita FoodJoying



Hay dos lugares que todo el que se “pierda” un día por Roma, tiene que conocer.  La Pizzería del Baffetto en Via del Governo Vecchino y la otra en la Plaza de la Igresia en el Trastévere, barrio de la ribera oeste del Tiver.

Son dos formas diferentes de hacer la Pizza Romana, una con tomate frito y la otra sin tomate, y lo sustituye por una cama de berenjenas y champiñones.

La que yo propongo es una mezcla este ambas puesto que lleva tomate pero natural con unas verduritas salteadas.

Con un kilo de harina normal, te saldrán ocho porciones de masa para ocho pizzas de unas doscientos gramos cada una.

Ingredientes para la masa:
1 kgr. de harina normal
20 grs. de sal
50 grs. de levadura de panadero(Mercadona)
100 grs. de aceite de girasol
150 cl de leche
300 cl de agua.


Mezclamos los ingredientes secos por un lado, tamizando la harina y hacemos un volcán. Con los líquidos hacemos lo mismo y en ellos disolvemos la levadura. Una vez disuelta el volumen de esto será mas o menos de medio litro. Vamos incorporando los líquidos en el volcán y vamos amasando un vez mezclados en la encimera. Si se nos queda muy “pringosa” la masa, añadiremos un poco más de harina y si queda muy “mazacote”, nos mojaremos las manos con agua hasta ablandarla. Con las medidas tiene que quedar OK!. Dejar reposar con un trapo de cocina por encima una hora, volear las ocho porciones de pizzas que podéis congelar con un film y la que vayáis a usar envolverla en otro film y dejarla que vuelva a subir otra vez mas antes de estirarla.

Ingredientes para mi Pizza Favorita Foodjoying

Un tomate de los buenos cortado en lonchas muy finas
Rehogado de verduras, cebolleta, espárragos trigueros y pimientos del piquillo.
6 Colas limpias de gambones.
6 Anchoas
1 piparra
Queso mozzarella del que más os guste.


Estirar la masa sobre la encimera con harina y colocarla sobre papel de aluminio, extender el tomate y repartir la verdurita, la mozzarella, los gambones, las anchoas, la piparra y terminar con mas mozzarella.
Precalentar el horno a todo lo que podáis con una bandeja en la parte mas baja y cuando esté colocarla sobre ella cogiendo por el papel de aluminio, y a partir de los cinco minutos la podéis sacar según el gusto de cada uno. A mi me gustan tostaditas.
La práctica os hará buenos pizzeros,  el trabajo se verá compensado con los resultados. En lo que se estira la masa y se llena de los ingredientes que tengáis a mano se calienta el horno, y en lo que recogéis lo manchado se os hace y a disfrutar de vuestro momento FoodJoying.



Consejos

- Si la masa se os pone muy dura, colocad un trapo de cocina en el suelo y lanzarla contra el desde lo alto varias veces hasta que se ablande.
- Para el relleno podéis usar lo que queráis.



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Segovia, pero que peligro tienes……!!

 



Casi siempre que me acerco a Segovia, es parada obligada la Charcutería de Briz en Fernández Ladreda. Cada uno tenemos nuestro sitio para comprar el Picadillo y las Morcillas  segovianas, el mío es ese. Si nos fijamos,  cuando compramos el picadillo, también compramos alguna morcilla y viceversa, pero cuando lo cocinamos no lo mezclamos, comparten mesa las dos elaboraciones pero por separado o al menos eso creo. Hoy os propongo  con permiso de David de Jorge, saludos desde este humilde blog, mi “Guarrindongada Segoviana”.



Esta tapa surgió al romperse en la fritura una morcilla de arroz. 

 
Ingredientes: 
200 grs de picadillo segoviano.
Una morcilla de arroz segoviana.



Freímos la morcilla con bastante aceite, pinchándola antes con una aguja, para que se haga por dentro. Si se pincha mucho y la piel que te toca es muy fina, se puede romper, como a mí me ocurrió. Si lo queréis provocar, esperar a darle la vuelta y cuando esté la piel muy estirada, cortarla con una puntilla. Una vez frita reservar.



Para el picadillo os aconsejo que calentéis mucho una sartén antiadherente y con aceite,  salteéis el picadillo de manera que se dore rápidamente por fuera y que esté jugoso por dentro.



Ahora toca lo “difícil”, juntar los trozo de picadillo con los de la morcilla y si podéis, acompañarlos con dos rebanadas de pan de hogaza candeal segoviano mejor,  pero si a eso no se llega, como fue mi caso, puede valer pan de cereales o cualquiera.



Los puristas o incluso el mismo David de Jorge,  pueden decirme que no es una autentica “guarrindongada”…… pero si fue Super FoodJoying



Que os aproveche. Ah y cuidado con el colesterol.